jueves, 24 de marzo de 2011

Maldita crisis...

Fue un día típico del curro. Ducha veloz, bici + iPod por el Eixample, bocata discreto de jamón y queso, y un delicioso café con leche. Tres euros y una sonrisa. Una hora de ordenardor con el inbox a parir. Respuestas inconexas a e-mails que asaltan mi pantalla desde todos los albores del mundo. Enfermeras, residentes, familiares y muchas ganas de curar y reparar el dolor que causa el hígado, un justiciero impacable. Vuelta a la oficina, diez e-mails más. Comida en el mercado. Conversaciones livianas y un par de ironías con los lugareños del Bar Leandro, un templo de los barceloneses de a pie, de los auténticos. Vuelta al Hospital y repaso de los avatares del día con los resis. Decisiones, dudas. Algunos ánimos y un hasta mañana. Vuelta a la oficina, y dos horas más de quehacer desaliñado. Neuronas cansinas y mirada absorta. Ya está. Mañana más.


Me encamino a la vía pública cuando mi amigo Manu me llama y me ofrece una buena oferta: paseo y Coca Cola Zero en terracita del Eixample. Hace buena tarde y acepto encantado. Nos encontramos y paseamos absortos por una calle elegida al azar, según nos marca el destino. Detectamos al unísono una terraza apetecible y una mesa libre. Una presa fácil. Nos sentamos. Mientras Manu me habla de algunos temores mundanos, observo a un tipo sentado en la mesa adyacente. Mediana edad, pelo ralo y corto, traje gris de etiqueta, gemelos, corbata chillona, mirada altiva y con un aire de distinción del que quiere y no puede. Mi intuición, que suele ser infalible los días impares, me dice que el tipo no es de fiar. A eso que el tipo se levanta y se dirige a la barra del bar. Manu sigue. Hoy lo veo con un tono un poco bajo. El conflicto con su jefe se ha enquistado, comenta con cierta resignación. Tranqui que todo se arreglará, le espeto. Deja que el tiempo se haga cargo del fin, como dice el gran Pablo Milanés. Quizás tienes razón, replica Manu. El tipo vuelve del bar con varios objetos de origen alimentario en sus torpes manos. A saber: un café con leche, una Coca-Cola, un curasán y una porción de una Pizza cuatro quesos. Vaya combinación más extraña, pienso. Además, los lleva con una evidente falta de coordinación. Pasó lo que estaba escrito. La pizza, en una inesperada pirueta, salta sobre el café con leche y vuela sobre el asfalto pegajoso del Eixample barcelonés. No es menester que os diga por donde cae el manjar. Murphy nunca falla en estos casos. Por el lado de los cuatro quesos. Hago un ademán empático de solidaridad algo falso, para ser sincero. El tipo me mira y me dirije una mirada sarcástica con cierta sorna añadida. Recoge la pizza, la coloca sobre su lecho y se sienta tan pancho en su silla para ingerir el café con leche y el curasán.


Me centro de nuevo en Manu. Cambiamos de tema. No más confictos laborales. Me aburren. Están sobrevalorados. Hablamos de temas más mundanos, ligeros, irreverentes. Nos los detallo pues no vienen al caso. Mientras suspiro con una inspiración reparadora, se aproxima a la terraza una mujer a paso ligero, traje ceñido y carnes prietas. La vestimenta es de color verde chillón, con texturas brillantes y aderezos de un dudoso gusto. Los zapatos son sonoros, altos y exhuberantes. La mujer tiene una mirada insegura y rasgos gatunos. Es atractiva pero no es mi tipo, pienso de manera furtiva. Para mi sorpresa, la mujer se detiene en la mesa del tipo de al lado. Vaya por Dios, pienso. En un acto de cotilla que no me honra, me fijo como se saludan el tipo y la nueva inquilina de la terraza. Se besan brevemente mientras el tipo me mira como el que muestra un trofeo de caza.


A todo esto, Manu me hace un ademán de marchar. Hoy le toca hablar a él y no tiene más temas. Yo hoy estoy contemplativo y poco parlanchín. Es raro pero a veces me pasa. Pagamos una cuenta poco cuantiosa y nos evantamos al unísono, con ganas de dirigirnos a nuestra moradas. Yo me voy para abajo, indico a Manu. Vale, nos vemos mañana, me espeta mientras golpea de forma cariñosa mi escápula. Me giro y empiezo mi cansina marcha. Cogeré una bici, me digo mientras observo el cielo ya oscuro con trazas de un azul agonizante. Súbitamente giro mi anatomía para atisbar por última vez el tipo y su flamante chica. No me lo puedo creer !! La chica se está comiendo la pizza !! La misma que alimentaba con su delicioso queso fundido el sucio asfalto de la calle Urgell. Cómo puede ser tan ruin el tipo ? Sabía que no era trigo limpo y no estaba errado. En un acto reflejo, me acerco medio metro al chaval, y sin que ella se percate, me golpeo mi mejilla lanzándole un diáfano mensaje: vaya morro tienes !! Ante mi espontánea protesta, el tipo, ni corto ni perezoso, coordina sus dedos pulgar e índice de su mano derecha y me indica de forma evidente: "no quería gastarme un par de eurillos pidiendo una nueva pizza".


Maldita crisis…..

martes, 22 de marzo de 2011

SOBRE LA GUERRA

Hace 4 días que comenzó una nueva guerra internacional. Se trata de un grupo de aliados, entre los que se encuentra España, que atacan por mar y aire las fuerzas gubernamentales de Gadafi. Esta operación, que cuenta con un "cierto beneplácito" de la ONU, ha creado relativamente poco debate en comparación con la pasada guerra de Irak, que fue motivo de una gran movilización ciudadana, incluyendo de mi persona.

Aunque son dos circustancias diferentes, creo esencial hacer una reflexión sobre la guerra de Libia. Este conflicto se situa en una cadena de acontecemientos en los países árabes que a modo de dominó están rebelándose contra unos sistemas caducos, corruptos, abusivos, caciquiles y que tratan a la población como objetos y no sujetos. Es la primera gran revolución del siglo XXI. He estado en dos países del Magreb y me alegro que al fin los aires de libertad y de modernidad democrática vayan colándose por esos lares. Mientras que en Túnez y Egipto el derrocamiento de sus presidentes fue relativamente rápido (pensar que llevaban décadas en el poder), la situación de Libia se ha enconado de una manera brutal, pero no por ello inesperada.

Que el coronel Gadafi es uno de los dictadores más esperpénticos del mundo es un hecho creo que irrefutable (ver foto). Pero es que además el tipo es más listo que el hambre. Me acuerdo diáfanamente como en los años 80 apoyaba sin rubor a grupos terroristas en Europa y él mismo participó en derribar un avión civil. Los EEUU, por medio del vaquero Reagan, trató de asesinarlo sin éxito. Cuando parecía acorralado por la comunidad internacional, algo cambió súbitamente. El tipo, que como digo de tonto no tiene nada, se aprovechó de la mayor debilidad que tenemos los países occidentales: el dinero. La persona lista es la que analiza a su víctima, descubre sus debilidades y las aprovecha. Gadafi lo hizo al pie de la letra. Empezó a hacer pingües negocios de gas y petróleo con Europa y paulatinamente su endemoniada imagen se suavizó hasta aparecer como un reconvertido y simpático personajillo. Lo peor no es que Europa consintiera sus tropelías a cambio de negocios, sino que le vendió armas por 600 millones de euros. Es ya lamentable vender ética, libertad y dignidad a cambio de pasta, pero armar a un dictador execrable para lucrarte es de una catadura moral lamentable.

Pues bien, tras hacer negocios con Gadafi y armarlo durante dos décadas, ahora nos rasgamos las vestiduras que masacre a su pueblo. Alguno puede sorprenderse ? Si es un psicópata lunático de los de libro !!! Sólo hay que ver cómo son sus hijos. Son violentos, corruptos hasta la médula y creen que Libia es el patio de su casa donde pueden hacer y deshacer a su antojo sin respetar persona alguna.

Qué opino de la decisión de atacar las tropas de Gadafi ? He de reconocer que hay que hacer algo urgentemente para evitar que siga masacrando a su gente. Y que el personaje no se atiene a palabras y que es casi imposible hacerlo sin usar la fuerza. Pero me revienta sobremanera que Europa se haya vendido por dinero por tantos años y que en nuestra escala de valores haya primado la economía sobre los derechos humanos. Y ahora les mandamos bombas para salvarlos.....

sábado, 12 de marzo de 2011

Dos clásicos

No sé si a vosotros también os pasa. A mí, hay canciones que cada vez que las oigo, sea en un bar, en una zapatería o desde la ventana abierta de un coche aparcado, me emocionan. Son las que llamo "los clásicos".

Os pondré dos ejemplos. Por una parte, "Sultans of Swin" de Dire Straits, y por otra, "Every Breath you Take" de Police.

A ver si os gustan estas dos versiones. A mí nunca me fallan. Y a tí ?

lunes, 21 de febrero de 2011

Asa: "Be my man"

Acabo de descubrir a Asa. Francesa de nacimiento y criada en Nigeria, esta mujer con aspecto gracioso ("funny looking") canta el soul como los ángeles...

Es chisposa, divertida, sorprendente y su ritmo es alegre pero sin estridencias.

Os pongo una actuación reciente en BFN para que hagais boca....hay que oirla varias veces para que te acabe por atrapar.

domingo, 20 de febrero de 2011

Pa Negre

Aquest cap de setmana vaig veure "Pa Negre", la pel·lícula d'Agustín Villaronga recentment guanyadora de 9 premis Goyas.

És un relat molt bé ambientat de la postguerra en l'àmbit rural de Catalunya. Va haver-hi dos aspectes enlluernadors. En primer lloc, una filmografia cuidada i amb una fotografia extraordinària, una de les de més nivell que he vist en la meva vida, i que consti que és un dels aspectes que més em fixo al cinema. Els plànols, la llum, la composició d'imatges i la sequència de preses eren d'una gran qualitat. En segon lloc, sens dubte la interpretació dels actors. Dos d'ells van estar a gran altura. El paper del nen Arturo, interpretat pel Francesc Colomer, és fresc, creïble, i molt professional. Et quedes meravellat per la mirada d'aquest nen. I el veus creixent durant la pel·lícula, on assoleix l'excel
·lència a l'aspecte melodramàtic. La seva mare, interpretada per Nora Navas, té una força i una calidesa interpretativa brutal. L'aspecte més millorable de la pel·lícula va ser al meu entendre la complexa trama, que l'hagués fet més senzilla i clara per a l'espectador, per no despistar-ho de la força dels personatges i l'ambient recreat.

Aquesta pel·lícula m'ha suggerit un parell de senzilles reflexions. D'una banda, veure com ha canviat aquest país en 70 anys. Hem de ser conscients d'això. Matar a gent per les seves idees polítiques i per la seva orientació sexual sembla impossible avui dia (a Espanya, doncs en altres països és una cosa encara real). Per als pessimistes, que sempre pensen que anem a pitjor, que analitzin aquests fets d'una manera objectiva. Hem millorat, i molt. D'altra banda, em va encantar veure una peli tan bona en català. Va ser un plaer veure que la cultura catalana pot produir sense complexos una pel·lícula d'aquest nivell. Crec que va ser un encert, com va dir la productora al rebre el premi, que els Premis Goya fossin tan generosos amb aquesta pel·lícula. Ho mereixia. Ja és hora que totes les cultures i llengües d'Espanya puguin expressar-se en tota la seva amplitud amb tota normalitat, incloent el cinema.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Asereje

Mi buena amiga Silvia de Italia me manda un vídeo genial. Se trata del famoso "Asereje" cantado por unos cantantes de ópera rusos al aire libre.

Fresco, sorprendente y alegre, justo lo que necesitaba esta mañana.....

Lo mejor es cómo se van soltando los cantantes y la traca final del director de osquesta.

sábado, 5 de febrero de 2011

Amistad

Llámame ñoño. Lo acepto. A veces es muy sano. Pero en un momento de cambio como en el que me encuentro, este Sábado por la tarde me ha dado por repasar la cantidad de buenos amigos que tengo. Desde los más antiguos de la niñez, del cole, de la Facultad, de la residencia, de Catalunya, de USA, de Italia, del resto del mundo,......si sumara los buenos momentos que he pasado con ellos, dan para muchas horas de dicha.....

Si a esos amigos les sumamos la gente con la que tienes complicidad, buena conexión, buenas vibraciones y congenias, la lista se haría muy larga.

Sin duda, de lo mejor de la vida. No podría entender mi biografía sin esos buenos momentos......

No encuentro manera mejor para contagiaros este "mood" de amistad que subir la canción "You've got a friend" de James Taylor, en una preciosa versión que comparte con la gran Carole King.