domingo, 27 de julio de 2008

Un tipo con clase (Leonard Cohen)

En esta vida, o se tiene clase o no se tiene. Y este tipo, Leonar Cohen, tiene clase. Y para muestra un botón. Esta canción, que es mi favorita de Cohen, rezuma clase por los cuatro costados. Y el video es realmente bueno, con una puesta en escena sencilla pero contundente. Disfútala, y que tengas un buen domingo.


Leonard Cohen
, "Dance Me To The End Of Love"

Dance me to your beauty with a burning violin
Dance me through the panic 'til I'm gathered safely in
Lift me like an olive branch and be my homeward dove
Dance me to the end of love
Dance me to the end of love
Oh let me see your beauty when the witnesses are gone
Let me feel you moving like they do in Babylon
Show me slowly what I only know the limits of
Dance me to the end of love
Dance me to the end of love

Dance me to the wedding now, dance me on and on
Dance me very tenderly and dance me very long
We're both of us beneath our love, we're both of us above
Dance me to the end of love
Dance me to the end of love

Dance me to the children who are asking to be born
Dance me through the curtains that our kisses have outworn
Raise a tent of shelter now, though every thread is torn
Dance me to the end of love

Dance me to your beauty with a burning violin
Dance me through the panic till I'm gathered safely in
Touch me with your naked hand or touch me with your glove
Dance me to the end of love
Dance me to the end of love
Dance me to the end of love

miércoles, 16 de julio de 2008

TRES REFLEXIONES SENCILLAS

Hay 3 temas de actualidad del mundo del deporte que me han hecho pensar de manera crítica los ultimos días. Son reflexiones sencillas, de fondo, pero que me parecen básicas. Ahí van:

1. SEGURIDAD VIAL: el otro día subieron al podio en la cerrera del campeonato mundial de motos dos chavales de 15 años. Uno inglés y otro español. El inglés tenía cara de adolescente, algo pillín, pare ser más preciso. El español, Marc Marquez, realmente era un niño prepúber, de esos que besas cuando te lo presentan sus padres. Si no os lo creeis mirad la foto. De repente pensé: quien permite que un niño de teta corra en un deport
e de alto riesgo con máxima tensión competitiva en la que se juega literalmente la vida ? No debería estar prohibido que niños de 15 años piloten motos de alta cilindrada a 250 Km/h ? Qué opina de esto la DGT ? Cómo es posible que los padres permitan a un hijo inberbe asumir tamaño riesgo ? de hecho, le dejan correr desde hace años y este año ha sufrido un grave accidente. Probablemente hay factores como la fama, dinero, publicidad, morbo de ver a gene tan joven, etc...que anestesia a padres, patrocinadores, DGT, público y periodistas ante este disparate. Porque no he leído ninguna crítica, y mira que leo prensa deportiva diariamente. Ah, por cierto, hace dos semanas es chaval español tuvo una caída importante pues estaba yendo más deprisa de lo razonable. Y otro niño, el hijo de Sito Pons, casi se mata. Ya decía yo.

2. SUPERAR LOS MALOS HÁBITOS: hoy han pillado a otro español dopado con EPO en el Tour de Francia. Y ya van dos españoles. Durante los años 1994-2006, el consumo de EPO fue generalizado en el pelotón, como todos sabeis. Estaba regulado por los propios médicos de los equipos, administrado por los fisios, y estimulado por los directores. Gracias a medidas punitivas y a avances en la detección, parece que el consumo masivo ha menguado. Ahora suelen pillar a ciclistas menores, en el final de su carrera en algunos casos. Y es que superar hábitos bien arraigados es muy difícil en esta vida. Una nota final: a es
te último le han pillado las sustancias dopantes en la habitación, por lo que no podrá negar todo, ser aclamado como víctima y ser homenajeado en su pueblo. Es lo que suele pasar, pues nadie reconoce haberse dopado. Nadie menos Maradona y Ben Jonhson, que tuvieron la valentía de, llorando, aceptar en su día que se habían drogado. Lo peor es que con su confesión la gente los consideró unos perdedores. Yo no. Siempre he pensado que reconocer los errores públicamente es de valientes. Sea el error que sea.

3. UNA SANA RIVALIDAD: reconozco ser un seguidor acérrimo de Rafa Nadal. Su cap
acidad de mejorar y su poder mental me inspiran en la vida cotidiana. También me fascina la sana rivalidad que tiene con Federer. En el campo se dejan la piel. Y fuera están relajados, sabiendo diferenciar ambas situaciones. Eso es típico de deportistas de verdad, de gente sana y de personas listas. Y ellos son las 3 cosas. Lo habitual es lo contrario, pues los rivales deportivos no saben diferenciar ambas situaciones. Una pena. Porque Nadal y Federer estarán 5-6 años más de rivales, pero luego tendrán 40-50 años más de pasear la rivalidad por todas las canchas, países y TVs del mundo. Y lo disfrutarán juntos gracias a su salud mental. Y si no, tiempo al tiempo.

Un poco de humor ("Business time"-Flight of the Conchords)

Al fin me animo a poner algo en el Blog, que estaba algo vago últimamente. Hoy, para que veais, meteré dos entradas. Una de humor y otra seria. La de humor es un grupo de Nueva Zalenda que se llama "Flight of the Conchords". Hacen música de humor y me parecen muy inteligentes y originales. Os pongo mi canción favorita, llena de humor absurdo. Siento que sea en inglés, pero así es una buena oportunidad para que repaseis la letra os sea de provecho. No debe ser tan malo el vídeo cuando lo han visto casi 7 millones de personas en YouTube.

Bussine Time- Flight of the Conchords.
ww yeah
That`s right baby.
Girl, tonight we`re gonna make love. You know how I know, baby? `Cause it`s Wednesday. And Wednesday night is the night that we make love. Tuesday night`s the night that we go and visit your mother, but Wednesday night is the night that we make love. `Cause everything is just right conditions are perfect. There`s nothing good on TV. Conditions are perfect. You lean in close and say something sexy like, "I might go to bed I`ve got work in the morning." I know what you`re trying to say baby. You`re trying to say, "Oh, yeah. It`s business time. It`s business time."

It`s business.
It`s business time.
That`s what you`re trying to say you`re trying to say let`s get down to business it`s business time.

It`s business.
It`s business time.
Next thing you know we`re in the bathroom brushing our teeth. That`s all part of it, that`s foreplay. Then you go sort out the recycling. That`s not part of it but it`s still very important. Then we`re in the bedroom. You`re wearing that ugly old baggy t-shirt from that team building exercise you did for your old work. And it`s never looked better on you.

Oh, team building exercise `99.

Oh, you don`t know what you`re doing to me.
I remove my jeans but trip over them `cause I still got my shoes on. But I turn it into a sexy dance.
Next thing you know I`m down to just my socks and you know when I`m down to just my socks what time it is�it`s time for business. It`s business time.

It`s business.
It`s business time.
You know when I`m down to just my socks it`s time for business that`s why they call it business socks.

It`s business.
It`s business time.
Oh.
Ooh, makin` love.
Makin` love for two.
Makin` love for two minutes.
When it`s with me you only need two minutes, `cause I`m so intense. Two minutes in heaven is better than one minute in heaven. You say something like, "Is that it?" I know what you`re trying to say. You`re trying to say, "Aww yeah, that`s it." Then you tell me you want some more. Well I`m not surprised. But I`m quite sleepy.

It`s business.
It`s business time.
Business hours are over. Right, right.

It`s business.
It`s business time.

miércoles, 25 de junio de 2008

Un paseo por Barcelona

El pasado domingo di un pequeño paseo por Barcelona con mi cámara en la mano. Un placer que hacía tiempo que no disfrutaba. Me gustaría compartir con vosotros 4 fotos que resumen 4 de mis registros favoritos en fotografía. Un macro de un detalle de la vida cotidina (unas pinzas de colores), un detalle arquitectónico con contraste de formas y/o colores (dos puertas de colores muy distintos adyacentes), una composición currada (estuve esperando a un autobús turístico descapotable para que hicera una composición con una modelo que cubría una pared entera) y, como no, las siluetas (una silueta de un skater urbano de Barcelona).

jueves, 5 de junio de 2008

Sucedió un viernes

Sucedió un viernes. Un viernes tonto, diría yo. De esos viernes por la tarde en los que el acúmulo semanal de ácido láctico ha acabado por minar mi resistencia física, y por ende la psíquica. Ese tipo de viernes intento limitar mi vida social a los amigos íntimos, esos que no se molestan si te quedas dormido en el sofá de su casa. Yo por suerte tengo varios amigos de esos. Recuerdo que aquel viernes recibí una oferta lúdica de mi amigo Oli. Consistía en ir al cine y ver la peli de Javier Bardem (No country for Old Men). Aunque ya había visto la cinta, pensé que era una gran idea. Seguro que percibiría detalles nuevos de la película, y además el cine-forum posterior con Oli suele ser delicioso. Yo por entonces estaba recién operado y todavía requería silla de ruedas. Ya me había acostumbrado a salir con ella, y mis amigos habían adquirido una destreza admirable en el manejo urbano de la silla. Además, salir por la ciudad una noche y atisbar las tribus urbanitas desde una silla de ruedas no deja de ser una experiencia interesante. Quedé con Oli sobre las 9 en una tienda donde vendían productos multiculturales y exóticos muy atractivos. Y como era de esperar, nos quedamos absortos en la tienda por un buen rato. Pasan ya de las 9 y media, espetó Oli. Es verdad, asentí. Nos dispusimos pues a corretear por las calles oscuras de Gracia camino de la sala de cine. Como quedaban todavía 20 minutos, decidimos cenar raudos un bocadillo en un bar exquisito que servía productos mediterráneos frescos de primera calidad. De hecho, los bares de alrededor presentaban un aspecto solitario y depresivo, mientras que nuestro bar estaba atestado de hambrientos ciudadanos. Mientras esperábamos, nuestras glándulas salivares recibieron numerosos estímulos ópticos y olfatorios difíciles de resistir. Quesos, embutidos variados, tortillas de diversa índole, verduras frescas, carnes magras, cócteles imaginativos…..Oli pidió un bocata de pimientos fritos, animado sin duda por la calidad evidente de los productos frescos que allí servían. Yo fui más prudente y pedí un clásico lomo con queso. Para nuestra desgracia, el camarero iba sirviendo toda clase de bocadillos, que a menudo circulaban a pocos centímetros de nuestra boca. Pero nunca llegaban los nuestros. Impacientes, nos percatamos que quedaban 5 minutos para el inicio de la película, y que no podíamos esperar. ¿ Pero quién se resistiría a irse sin cenar tras ser estimulado de manera cruel por bocatas de los de antes, de esos de verdad ? Yo no, al menos. Sabiamente, Oli decidió adentrarse en el gentío y conseguir los bocatas convenientemente presentados con un papel de aluminio Albal. A los 3 minutos, Olí apareció cual ave Fénix con los dos bocatas y dos latas de Coca-Cola. Vamos, una cena típica de adolescentes con poca prestancia económica. Colocó con mimo los dos bocatas en la parte inferior de la silla de ruedas, y se apresuró a empujarme dirección al cine. Fueron sólo 50 metros. Pero sobraron para percatarme que los pimientos fritos no eran frescos: los acababan de recolectar esa misma mañana. El olor a pimiento frito conquistó la calle Bailén de una manera contundente. Por momentos, mi boca se inundó de una saliva ávida por digerir mi lomo con queso, mientras la silla de ruedas desprendía el olor embriagador a pimiento frito……

Entramos raudos en el cine. Era una sala antigua, algo descuidada y de enormes dimensiones. Sorprendentemente, había pocos espectadores. Unas diez parejas, diría yo. Estaban situadas de manera dispersa por la enorme sala, sin duda buscando cierta dosis de intimidad. De repente, atisbamos un lugar ideal para estirar mi pierna inmovilizada: había un lugar donde faltaba la silla, por lo que me sería muy cómodo sentarme en el asiento de atrás. Por desgracia, había dos parejas muy cercanas a dicho puesto. Nos sentamos sigilosamente, pues ya estaban pasando anuncios y no queríamos molestar al personal. Sin pensarlo, decidimos iniciar la ingesta de los deseados bocatas. Me sentí un poco primitivo llegando al cine y, cual picnic dominguero, empezar a abrir latas de Coca-Cola y a desnudar los bocatas del papel de plata. Pero qué se le va a hacer, pensé. Eran las circustancias, y había que respetarlas. De repente, sucedió algo imprevisto. Oli abrió su bocata de pimientos fritos. Un olor embadurnante y de una intensidad inusitada a pimiento frito golpeó mis sentidos. La primera sensación era realmente escandalosa, casi un delito. No pensaba que una verdura frita pudiera desprender un olor tan puro y penetrante. Oli y yo nos miramos absortos, sin capacidad de reacción. Tras unos momentos, Oli tomó la decision más acertada de su vida: apresurarse a comer el bocata para hacer desaparecer el hedor lo antes posible. Pero antes de que pudiera ejecutar tal deseo, las dos parejas sentadas a nuestra vera abandonaron despavoridos su asiento y se alejaron para situarse en el punto más lejano posible de nosotros o, mejor dicho, del susodicho bocata de pimientos…

Mientras era testigo de tamaña vergüenza, imaginé la cara que habrían puesto nuestros vecinos cinéfilos. Una semana dura, llena de sinsabores. La ilusión de ir el viernes al cine con tu pareja con el fin de disfrutar de un espectáculo tranquilo y reparador. Y, de repente, una pareja de impresentables que se sientan enfrente y, tras molestar con el ruido de las latas y del papel del plata, desprenden un hedor asesino a pimiento frito. Me los imaginaba pensando: ¿qué he hecho yo para merecer esto? Mientras lo pensaba, empezé a reir, y a a reir, y a reir…hasta que la risa se hizo sonora, entrecortada, sin freno. Un ataque de risa en toda regla, de esos que te provocan complicaciones asociadas que todos conocemos, incluida la tos y el dolor muscular generalizado. Oli, como no podía ser menos, se contagió de la risa con un mimetismo que agradezco. Y así reimos sin parar durante minutos. De repente, Javier Bardem se dispuso a analiquilar a su primera víctima, y la risa se esfumó de golpe. Para entonces, el pimiento frito caminaba ya hacia su degradación por las entrañas de Oli…..




domingo, 25 de mayo de 2008

Una reflexión simple

Hoy quiero hacer una reflexión simple. Se me ocurrió ayer viendo el Festival de Eurovisión. Me impresionó el despliegue técnico, así como la dudosa calidad musical del evento. Me percaté que muchos de los grupos eran realmente frikis, incluyendo el nuestro, por supuesto. Varias cadenas criticaban el corte "hortera" del festival y la inutilidad de realizar concursos de este cariz. Asentí por un momento. De repente, enfocaron al numeroso público, que animaba a sus conciudadanos con enorme alborozo entre un mar de banderas. Asimismo pude captar la felicidad y dicha de uno de lo grupos, poseido por una euforia contagiante. Repentinamente, pensé que daba gusto ver a Europa en paz, y que las circustncias que vivimos son diametralmente opuestas a las que vivieron hace 65 años los europeos. Entonces no hacían festivales frikis, simplemente se estaban matando los unos a los otros.


Y es que hace tan sólo 63 años, en 1945, los jóvenes europeos se dedicaban simplemente a intentar sobrevivir. Ni canciones, ni concursos, ni Chiki-Chiki, ni pamplinas. Es importante que valoremos que tenemos la fortuna en vivir en una época de paz en nuestro entorno. Creemos que es lo habitual, pero probablemente son las primeras décadas de paz en muchos siglos. No hemos hecho nada en merecerlo, pero lo disfrutamos. Es aconsejable de vez en cuando ponernos en contexto histórico y apreciar las circustancias favorables en las que vivimos. Aunque parezca obvio, nuestras circustancias nos permiten vivir aceptablemente y preocuparnos de banalidades. Bien pensado, hay gente que, a día de hoy, vive en similares circustancias que los europeos sufríamos en 1945. Me refriero a la cruel guerra de Irak. Lo peor de todo es que un grupo de dirigentes europeos, de esos que disfrutan hoy de la paz, fueron responsables de exportar el odio, la destrución y la muerte a ese anciano país.......y todavía nos quejamos de Eurovisión !!

sábado, 17 de mayo de 2008

El anuncio de chorizo

Ayer di otro paso en mi recuperación. Tras la segunda intervención, fui a la playa de la Barceloneta para andar un rato sobre la arena. Suelo elegir la caída de la tarde, cuando la luz es óptima para tomar alguna foto interesante. Empezé andando algo inseguro, pues la arena es irregular y todavía me falta seguridad en el paso. Me llamó la atención unas luces esféricas que se habían colocado sobre la arena. Anduve hacia ellas lo raudo que mi situación me permitía. Al llegar a dichas luces, me percaté que se habían colocado para rodar una película en uno de los pubs de primera línea de la playa. La arena y el mar hacían de fondo en el rodaje, y las luces le daban un ambiente romántico y distinguido. Miré con atención la parafernalia montada en la terraza del pub alrededor del montaje. Luces, cámaras, cables, voces, nervios y mucha cara bonita de adolescentes cuyo fundamental mérito es tener una apariencia externa agradable a la vista. Por la complejidad de los medios y la puesta en escena, pensé que se trataba de una película de cierta enjundia. Me dispuse a tomar una foto, pero súbitamente una mano se posó en mi hombro. Era de uno de los seguratas de dicha feria. Me comentó que no podían hacerse fotos del rodaje. Qué pena, pensé. Al menos hice una foto furtiva de las luces, aprovechando mi destreza en sacar fotos rápidas no permitidas. Decidí pues abandonar el lugar y proseguir mi paseo. Ante mi sorpresa, el segurata me comentó que el rodaje empezaba en un minuto de reloj y que no estaba permitido que paseara sobre la porción de playa destinada al fondo. En fin. Decidí esperar con cierta dosis de paciencia, pues la vista de las luces y la caída de la noche eran relajantes. Me percaté entonces que unas turistas nórdicas ciertamente fotogénicas se aproximaban al lugar del crimen con paso cansino. Quise hacerles un ademán de que no estaba permitido pasar por dicho lugar, pero pensé que era la tarea del segurata. Para mi sorpresa, el garante de la seguridad decidió, tras escrutar a las turistas con cierto mimo, no decirles nada y permitir que prosiguieran su paseo por la arena destinada al rodaje. Tras observar tal escena, fui a dialogar con cierto aire querulante con el segurata. Le comenté con cierta indignación: ¿a las rubias sí que les está permitido pasar y a mi no, eh ? El hombre, no sin sorna, repasó mi vestimenta con su vista y me comentó: es obvio que no es lo mismo que pasen ellas como presuntos "extras" del rodaje a que pases tú. Me sorprendió la respuesta por su crudeza y honestidad. Me retiré unos metros para diregir tal frase. Me pregunté qué tenía de malo que un hombre en su madurez, con una prominente nariz aguileña, pantalones arremangados, zapatos que cuelgan de su mochila, una cámara Nikon que pende del cuello y andando con dos muletas hiciera de "extra"en un rodaje. Me parecía más original que dos típicas rubias buenorras. Ellos se lo pierden, pensé. Roido por la curiosidad, me acerqué de nuevo al segurata y le pregunté: ¿cómo se llamará la película? No es una película, espetó. Están rodando un anuncio sobre un chorizo. Quieren promocionarlo en la gente joven y por ello la escena consiste en unos adolescentes en una típica fiestecilla de terraza de playa comiéndose unas buenas lonchas de chorizo. WOW.....exclamé. No te preocupes, yo siempre he preferido el salchichón. El chorizo me repite.