domingo, 3 de octubre de 2010

TOLERANCIA CERO ?

Desde que en TVE-1 no hay anuncios comerciales, uno de los mensajes que más ponen es una campaña del Consejo Superior de Deportes que reza: "Ante el dopaje, tolerancia cero". Cada vez que lo veo, me pongo nervioso. Y lo hago porque las autoridades del deporte español, en especial su responsable, Jaime Lissavetzky, llevan años siendo condescendientes con el tema del doping. No podemos compararnos con la dureza de países como Alemania, Italia y Francia, cuya sociedad, medios de comunicación y autoridades son impecables con el deportista que se dopa. Ya lo vimos con la Operación Puerto. Ivan Basso y Jan Ulrich fueron suspendidos rápidamente por sus países, mientras Valverde fue defendido a ultranza por la sociedad y autoridades españolas, y tuvieron que ser los italianos los que, heridos por el agravio comparativo, presionaron a la UCI para que finalmente lo sancionara. De hecho, nuestra condescendencia con el doping fue una de las críticas del Comité Olímpico contra la candidatura de Madrid. España lleva 20 casos de doping en el ciclismo de élite en lo que llevamos de año, y hoy mismo, Pat McQuaid, presidente de la UCI, ha dicho que no hay manera que las autoridades españolas se tomen en serio el tema del doping.

Esta semana ha salido a la luz cuatro casos de doping en el ciclismo español (Contador, Mosquera, su gregario y Fullana). Casi nada. Como era de esperar, pues siempre lo hacemos, la sociedad y las autoridades españolas se han apresurado a defender a capa y espada a Contador. Si seguimos la ley antidopaje de la UCI y la AMA, la detección de 50 picogramos de clembuterol en la orina es un caso de doping y debe ser castigada con 2 años de suspensión. Y punto. Así se ha hecho con otros ciclistas en el pasado y por muy compatriota que sea nuestro esto es lo que hay.

A mí me encanta el deporte. Lo practico a diario y sigo de manera fiel la mayoría de deportistas, en especial los españoles. Me duele, como a todos, que nuestros ídolos se dopen. Y lógicamente me ha dolido mucho el caso de Contador, como a todo hijo de vecino. Pero la justicia deportiva no debe entender de países, colores, fanatismos o nacionalismos. Debe de ser para todos igual.

Casi todos los casos de doping en el Tour se dan el último día de descanso, cuando los corredores están menos vigilados, y cuando se avecina la traca final de la carrera, es decir, los días más exigentes. Así lo hizo Landis y otros muchos. Otro asunto destacable es que nunca nadie reconoce el haberse dopado. Es doloroso y humillante. Lo comprendo. Lo que no comparto es que la sociedad crea las excusas esotéricas de los que se dopan.

Sólo en dos ocasiones sonadas, las de Ben Johnson y Maradona, el dopado lo reconoció sin tapujos al ser descubierto. La sociedad los tildó de débiles y de perdedores por haberlo reconocido sin remilgos. Para mí, los dos fueron valientes y aceptaron con mucha dignidad su error. Siempre lo digo cuando hablo de doping. Fueron los únicos que me inspiraron comprensión.

Ya es hora que los políticos españoles sean severos con el doping, pues es un problema que incide no sólo en la salud de los deportistas sino en la influencia de los ídolos como Contador en los jóvenes y niños. Deben hacerlo aunque sea impopular. Aunque les reste votos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Cuanta verdad en este texto, Ramón. Hemos hablado largo y tendido sobre este tema y ya es hora de que las cosas cambien.
La gestion de la Operación Puerto por el ministerio Lissavetzky, negandose a entregar las pruebas del delito a los investigadores italianos, ha sido vergonzosa, indigna de un estado de derecho. Pero el victimismo y el recurso al nacionalismo más básico para defender a los nuestros, ante ataques de expertos y medios extranjeros supuestamente celosos de tantos exitos españoles, es quizás más grave aún. Armstrong recurrió a la misma retórica cuando se le acusó. Sinceramente, no sé que es más grave, la ilegal permisividad de las autoridades competentes o ese victimismo nacional con manía persecutoria, ese "van a por nosotros", que se ha instalado y se cultiva día tras día en los medios españoles.
Abrazos
Oli

Estela dijo...

Tengo que darte parte de razón el ejemplo que se transmite a la gente joven es realmente muy valioso y una difamación puede destruir muchos sueños.... seguro que con también lo intentaron con Miguel Indurain =.= pero si es verdad que se dopan para llegar al exito ALTOOOOOOOOOOOOOOOO baje de la bici y vaya andando.... me da igual de que color sea, si quiere algo que se lo gane y si no puede que se quede en casita pero nunca se ha de permitir el mal ejemplo de llegar a un podium con la ayuda de haberse dopado , por ahí no paso....

Yo siempre me pregunto a caso nadie recuerda como Salvador Dalí, que cenaba copiosamente para tener sueños extraños que al día siguiente reflejaba en sus cuadros, con resultados excelentementes????
si mal no recuerdo grandes bebedores como Poe, Faulkner, Hemingway y Onetti, entre otros.

Pero lo que más me sorprende es que el crítico de arte Silvino Losa afirma que los creadores viven en una tensión permanente y no tiene que escandalizar el uso de estimulantes... vaya POR DIOSSSSSSSS...... a los artistas y escritores ¿no se les dice nada? bueno corramos un tupido velo y hagamos un "mea culpa" a quien les pertenezca....

Un saludo muy cordial.